Mirá la tasa efectiva, no solo la cuota
La cuota mensual engaña: se puede hacer chiquita simplemente alargando el plazo. Dos préstamos con la misma cuota pueden costar muy distinto según la tasa y los años.
Compará la tasa efectiva (que refleja el costo real del crédito) y, sobre todo, el total a pagar de principio a fin. Esa es la cifra que dice cuánto te cuesta de verdad.
Sumá todos los costos, no solo la tasa
El costo real de un préstamo es más que el porcentaje de interés. Revisá también:
- Comisiones de cierre o de manejo
- FECI (1% anual, Ley 4 de 1994), si aplica
- ITBMS (7%) sobre las comisiones de servicios
- Seguros asociados al préstamo, si los exigen
Verificá que la entidad esté regulada
Trabajá solo con entidades reguladas: bancos y financieras bajo la Superintendencia de Bancos (SBP), y cooperativas bajo el IPACOOP. Una entidad regulada responde por lo que ofrece.
Desconfiá de prestamistas informales que aparecen solo por redes sociales, sin oficina ni respaldo. La tasa baja no sirve de nada si terminás en manos de alguien que no responde.
Señales de estafa que no debés ignorar
Si ves una o varias de estas señales, frená y verificá antes de dar un solo dato:
- Te piden pagar por adelantado para liberar o aprobar el préstamo
- Te aprueban sin revisar tu historial ni tu capacidad de pago
- Te presionan para firmar o pagar ya, sin tiempo de leer
- No te dan nada por escrito ni un contrato claro
- El contacto es solo por chat o redes, sin una entidad regulada detrás
Pedí todo por escrito
Antes de firmar, exigí el detalle por escrito: tasa, plazo, cuota, total a pagar, comisiones y la tabla de amortización. Si algo no te lo quieren poner en papel, mala señal.
Tener todo por escrito te protege y, además, te permite comparar dos ofertas lado a lado sin depender de la memoria.
Cómo un intermediario serio te ayuda
Un buen intermediario compara por vos entre entidades reguladas, te explica el costo real de cada opción y te acompaña sin cobrarte a vos. Llegás a la mesa sabiendo qué pedir y qué evitar.
Eso es lo que hacemos: peleamos tu mejor condición, con todo claro y sin letras chiquitas.